Aprender chino: cultura de la unidad 2

El diálogo de la unidad 2 pone en escena el encuentro del señor Li y de la señora Bai. Es la ocasión de ver cómo llevan los chinos su apellido, qué títulos de cortesía emplean y, sobre todo, de comprender dos expresiones que oirás todos los días: 对不起 y 没关系. Detrás de estas fórmulas se esconden dos nociones mayores de la vida social china: la cara y los 关系 guānxi, las relaciones.


1. Los apellidos chinos

En China, el apellido xìng está en el centro de la identidad. Donde el español dice "señor García", es decir, título y luego apellido, el chino coloca siempre el apellido primero: 李先生 Lǐ xiānsheng, señor Li.

Los apellidos chinos son casi todos monosilábicos, de un solo carácter. Los más comunes son:

Existen, eso sí, algunos apellidos de dos caracteres, los 复姓 fùxìng, como 欧阳 Ōuyáng o 司马 Sīmǎ. Pero son raros.

Fíjate en el carácter mismo: está hecho del radical (la mujer) y de (nacer) ⟶ "nacido de la mujer". La etimología remite a las sociedades antiguas en las que la filiación pasaba por la madre. China es patrilineal desde hace milenios, pero la escritura ha conservado la huella de lo contrario. Es el tipo de fósil que me encanta enseñar.

Un poema clásico que todos los niños chinos aprenden recoge estos apellidos: el 百家姓 Bǎijiāxìng, "los cien apellidos", compuesto bajo los Song, en el siglo X. En realidad alinea más de quinientos, ordenados en versos rimados. Todavía hoy se hace referencia a él en cuanto se habla de los nombres chinos.

Un fenómeno reciente merece ser señalado: cada vez más padres transmiten a su hijo el apellido de la madre, o incluso combinan los dos apellidos. Hasta 1980, el hijo tomaba casi siempre el del padre; desde entonces, la ley del matrimonio autoriza uno u otro. Con la apertura al segundo hijo en 2016, algunas familias dan el apellido del padre al mayor y el de la madre al menor. Según los informes del Ministerio de Seguridad Pública (公安部 Gōng'ānbù), alrededor de uno de cada trece recién nacidos llevaba el apellido de su madre en 2020.

Incluso aparecen apellidos dobles de un género nuevo, los 新复姓 xīn fùxìng, que juntan el apellido del padre y el de la madre. Un niño cuyo padre se llama Zhōu y cuya madre se llama Zhū podrá llamarse así 周朱 Zhōuzhū o 朱周 Zhūzhōu. En Shanghái, estos apellidos compuestos ya afectaban al 2,5 % de los bebés en 2018. Cuidado con no confundirlos con los 复姓 fùxìng tradicionales, como 欧阳 Ōuyáng, que sí se transmiten desde hace siglos.


2. Los títulos 先生 y 女士

En el diálogo se oye 白女士 Bái nǚshì (señora Bai) y 李先生 Lǐ xiānsheng (señor Li). Son los dos títulos de cortesía más comunes del chino moderno.

先生 xiānsheng es, literalmente, "el que ha nacido antes" ⟶ el que tiene más experiencia. La palabra sirvió durante mucho tiempo para marcar el respeto hacia los letrados y los maestros; hoy corresponde a nuestro "señor" en un marco formal.

女士 nǚshì, literalmente "la mujer letrada" ⟶ señora. Es el título más neutro y más respetuoso para dirigirse a una mujer adulta.

Otros títulos llegarán en las unidades siguientes: 老师 lǎoshī (profesor) desde la unidad 3, o 同学 tóngxué (compañero, alumno), que sirve también de título cuando uno se dirige a un estudiante.


3. 对不起 y 没关系: disculparse en chino

El diálogo contiene un intercambio muy corriente:

Estas dos fórmulas son mucho más que un intercambio de cortesía. Sus caracteres llevan dos nociones centrales de la civilización china: la cara y las relaciones.

3.1 对不起: no poder dar la cara

对不起 se descompone así:

  • duì: dar la cara, afrontar
  • 不起 bùqǐ: no poder sostener (detrás de un verbo, marca la imposibilidad de realizar la acción)

El sentido literal es, pues, "no soy capaz de dar la cara ante ti" ⟶ perdón. Uno ha causado un daño y ya no se atreve a mirar al otro a la cara. La fórmula toca, por tanto, directamente la cara, 面子 miànzi, uno de los pilares de la vida social china.

3.2 没关系: ningún vínculo dañado

没关系 se descompone así:

  • méi: no tener (negación de )
  • 关系 guānxi: relación, vínculo

Literalmente: "no hay ninguna consecuencia sobre nuestra relación". Al responder 没关系, uno tranquiliza al otro: el incidente no ha dañado el vínculo. Es una manera de volver a poner las cosas en su sitio.


4. La noción de cara en China: 面子

La cara, 面子 miànzi, es sin duda la clave más útil para comprender la sociedad china. Designa la reputación, la imagen social y el respeto de que goza alguien en su entorno.

En realidad hay dos caras:

  • 面子 miànzi: la cara social, ligada al estatus, al éxito, a la mirada de los demás. Se da (给面子 gěi miànzi) o se pierde (丢面子 diū miànzi).
  • liǎn: la cara moral, ligada a la integridad y al carácter. Se pierde cometiendo un acto vergonzoso (不要脸 búyào liǎn, "sin vergüenza").

Esto se traduce de forma muy concreta en el día a día:

  • no se critica a alguien en público: eso sería hacerle perder la cara ante los demás;
  • ofrecer un regalo costoso o invitar a un buen restaurante es "dar cara";
  • rechazar de forma demasiado directa una invitación o un regalo puede pasar por una afrenta.

5. Los 关系 guānxi: la red de relaciones

La palabra 关系 guānxi que acabamos de cruzarnos en 没关系 tiene un alcance mucho más amplio. Los guānxi designan el conjunto de las relaciones interpersonales, familiares, amistosas, profesionales, que estructuran la vida social.

No es la "red" en el sentido occidental. Los guānxi se basan en la reciprocidad y en la obligación mutua: si alguien te hace un favor, le debes moralmente una devolución, algún día. Esta lógica impregna la familia, el comercio y el trabajo.

Los guānxi no son ni corrupción ni favoritismo, aunque la frontera no siempre sea nítida y los propios chinos debatan sobre ello. Es, ante todo, un sistema de confianza heredado del pensamiento confuciano, en el que el individuo se define por sus relaciones con los demás. Comprender esto es comprender por qué se comparten tantas comidas, por qué se hacen regalos y por qué se pasa tiempo juntos antes de hablar de negocios.


6. ¿Se puede decir en China que uno no está bien?

En el diálogo de la unidad 2, el señor Li responde de manera sorprendente a 你好吗?:

Esta respuesta es muy inhabitual. En China, 你好吗? es ante todo una fórmula de cortesía, exactamente como nuestro "¿qué tal?", al que se responde "bien" sin pensarlo. La respuesta esperada es casi siempre positiva:

  • 我很好。 Wǒ hěn hǎo.: Estoy bien.
  • 还好。 Hái hǎo.: Bien.
  • 还可以。 Hái kěyǐ.: Voy tirando.

Decir 我不好 a alguien a quien se conoce poco es hacerle perder la cara (no sabrá qué responder) y perderla uno mismo (se expone una debilidad). La noción que acabamos de ver interviene, pues, también aquí.

Entre amigos cercanos o en familia, uno es evidentemente más sincero. Pero en un primer encuentro como el del diálogo, semejante franqueza desconcertaría a un chino.

El diálogo juega, pues, deliberadamente con la regla. Eso es lo que a un chino le resulta gracioso.