Aprender chino: cultura de la unidad 1

El diálogo de la unidad 1 solo habla de saludos. Aprovechemos para ver cómo se saludan realmente los chinos, porque la imagen que se tiene de ello en Occidente suele ser falsa.


1. ¿Cómo se saludaba tradicionalmente en China?

你好 nǐ hǎo es hoy el saludo más extendido, sobre todo en las ciudades y entre las generaciones jóvenes. Pero no es así como se saludaban tradicionalmente.

Las fórmulas habituales eran mucho más concretas y arraigadas en la vida cotidiana:

No son preguntas de verdad. Son fórmulas de cortesía, que ocupan exactamente el lugar de nuestro "hola" o de nuestro "¿qué tal?". Nadie espera el detalle de tu jornada: una sonrisa y tres palabras bastan.

你吃了吗? dice mucho sobre el lugar que ocupa la comida en la sociedad china. Durante siglos de escasez y de hambrunas, comer fue la cuestión central de la existencia; preguntarle a alguien si había comido era, por tanto, la manera más directa de preocuparse por él. La fórmula ha perdido su dimensión material, pero se ha quedado.

Todavía se oye, sobre todo entre las personas mayores y en el campo. Me costaría darte un límite de edad preciso: varía mucho de una región a otra. Si un chino de cierta edad te suelta 你吃了吗? o 你去哪儿?, no vayas a responder en serio. Di 吃了! Chī le! ("¡He comido!") o 出去一下。 Chūqu yīxià. ("Salgo un momento.") y asunto resuelto. (Una vez vi a un alumno recitar el menú completo de su almuerzo. Su interlocutor fue muy paciente.)


2. En China no se dan besos en la mejilla

En los países hispanohablantes, el beso en la mejilla es el ritual de saludo por defecto: entre amigos, en familia, a veces incluso entre colegas (uno o dos besos, según el país). En China no existe. Para saludarse se emplea:

  • un gesto con la mano o una ligera inclinación de la cabeza, la forma más común y más natural en el día a día;
  • un apretón de manos, que se ha convertido en la norma en los contextos profesionales y en las grandes ciudades. Suele ser más suave y más prolongado que en Occidente: un apretón demasiado firme pasa fácilmente por agresivo.

El contacto físico es, pues, más limitado que en Occidente. Cuidado con leer en ello frialdad: es un código social distinto, no una falta de calidez.


3. Las manos juntas: un gesto que no viene de China

Se asocia de buena gana a China, y más ampliamente a Asia, el saludo con las manos juntas ante el pecho y una inclinación de la cabeza. El cine y la publicidad han hecho de él un atajo cómodo, y muchos occidentales lo reproducen de buena fe ante un interlocutor asiático.

China sí tiene un gesto de manos juntas, pero es distinto y sirve en casos concretos. El 作揖 zuōyī se hace con el puño derecho envuelto por la mano izquierda, y ambas manos levantadas ligeramente ante uno mismo. Es un saludo ceremonial: se ve en el Año Nuevo chino y en las artes marciales, ya casi no en la calle.

Saludar a un chino con las manos juntas y planas es, por tanto, dirigirle un gesto que no es el suyo. No es grave (nadie se ofenderá), pero el apretón de manos o el gesto con la cabeza resultan más acertados.


4. 不客气: la cortesía entre personas cercanas

La unidad 1 nos da dos fórmulas esenciales: 谢谢 xièxie ("gracias") y 不客气 bù kèqi ("de nada"). Las volverás a encontrar en la página Vocabulario 1. La segunda merece que nos detengamos en ella.

客气 kèqi es, literalmente, "el aire del invitado" ⟶ hacer ceremonias, mantenerse en la cortesía formal. 不客气 dice, pues: "no hagas ceremonias".

Esta palabrita encierra una regla social importante. En las relaciones cercanas, en familia, entre amigos, entre compañeros, los chinos emplean poco las fórmulas de cortesía. Multiplicarlas crea incluso una distancia incómoda: equivale a tratar a un íntimo como a un extraño.

Responder 不客气 a un 谢谢 es, por tanto, invitar al otro a volver a la naturalidad de la relación. Una manera de decir: "entre nosotros, no hace falta todo eso".

Dicho esto, el uso cambia deprisa entre los jóvenes de ciudad, que dan las gracias mucho más que hace veinte años. Observa y adáptate a tu interlocutor.